Estos canelones de atún os van a encantar, a pesar de ser pasta y llevar besamel, el relleno es muy ligero. Es fácil de preparar y realmente es un plato que está buenísimo.

Que necesitas…
- Un paquete de canelones ya cocidos, suelen venir 12 unidades por caja
- Una cebolla grande o dos pequeñas
- Un tomate grande o dos pequeños
- Una lata grande de atún en aceite o dos pequeñas
- Mantequilla o margarina
- Una pastilla de avecrem
- Harina
- Leche
- Queso rallado o en lonchas
Preparación
1. El primer paso, es abrir el paquete de canelones y como verás en el empaquetado, se introducen en un bol todas las placas con agua muy caliente y una cucharada pequeña de aceite para que no se peguen.
Intenta ir separándolas una a una mientras se introducen en el recipiente con agua y lo más separadas posible para que luego sea más fácil sacarlas. Se dejan ahí un rato mientras preparamos la segunda parte.
2. Mientras dejamos los canelones en agua, empezamos a preparar el relleno.
Comenzamos abriendo las latas de atún un poco, dejándolas escurrir para que salga bien el aceite.
A continuación, se pica bien la cebolla junto con los tomates y se prepara un sofrito. Para ello, se fríe primero la cebolla picada en una sartén con un dedo de aceite a fuego lento. Cuando la cebolla se vea de color dorada se echa el tomate y se deja un rato más a fuego lento. Generalmente, yo uso una picadora eléctrica para hacer los sofritos, ya que se ahorra mucho tiempo.
Una vez esté hecho esto, se retira el sofrito escurriendo bien el aceite sobrante y se mezcla con el atún, dejándolo a un lado.
3. El siguiente paso es hacer la besamel. Es importante asegurarse de que tienes tiempo para hacerla porque requiere estar pendiente durante todo el proceso.
Lo primero es echar un vaso y medio grande de leche, 2 cucharadas grandes de harina y una pizca de sal. Comienza a remover bien en frío hasta que se disuelva la harina. Puedes usar un batidor de acero inoxidable para que te resulte más fácil.
Se enciende el fuego al mínimo y se agregan 2 cucharadas grandes de mantequilla y el avecrem (deshacer en la mano antes de echarlo).
Importante: No dejes de remover durante todo el proceso para evitar que salgan grumos. Cuando veas que se ve espesa, significará que ya está lista. Pruébala para ver que está bien de sabor y de sal.
Si es la primera vez que haces besamel, o no se te da demasiado bien… no te desesperes. En el caso de que esté buena de sabor, pero tenga grumos, pasa la batidora suavemente a baja potencia hasta que se disuelva bien. Esto no se suele hacer… pero es una solución para no tirar a la basura todo el trabajo.
4. Ahora que ya está todo listo, añade un par de cucharadas de besamel al relleno y mézclalo bien hasta conseguir una masa.
Saca el primer canelón del agua con mucho cuidado de que no se rompa, intenta retirar lo mejor posible los restos de agua con una servilleta.
Extiéndelo en la palma de la mano y con un tenedor coloca un poco de relleno en el medio. Cierra el canelón y colócalo en una bandeja de cristal con el lado de cierre hacia abajo.
Haz lo mismo con todos los canelones hasta tener la bandeja cubierta. Vierte la besamel por encima y espolvorea el queso rallado.
Mete la bandeja en el horno a gratinar hasta ver que el queso tiene un color dorado y ya tendrías unos buenísimos canelones de atún listos para servir.
¡Qué los disfrutéis!