Pimientos asados al horno

El verano ya está a la vuelta de la esquina y hay comidas y aperitivos que nos acompañan durante toda la estación. Los pimientos asados al horno son un aperitivo o un acompañamiento ligero y saludable. Esta receta es una de las más sencillas para hacer por lo que puedes tener siempre unos pimientos al horno en la nevera listos para disfrutar.

Es importante destacar que los pimientos rojos aporta más vitamina C que las naranjas, vitamina B6 y magnesio entre otros. Muy beneficioso a nivel nutricional y además delicioso.

Ingredientes para hacer pimientos asados

pimientos rojos

2 pimientos rojos grandes

Aceite de oliva

Preparación

  1. Utilizar una fuente grande para horno y colocar en ella los pimientos sin nada. Puedes usar bandejas de aluminio como estas, si quieres ahorrarte el tiempo de lavarlas ya que se suelen ensuciar bastante.
  2. Meter la bandeja con los pimientos en el horno a unos 180 grados. El truco está en ir girando los pimientos con un guante y pinzas hasta que que la piel esta oscura. Notarás que en algunas zonas la piel se oscurece o incluso se queda tostada, es normal.
  3. Una vez se vean los pimientos ya tostados por todos sitios, se apaga el horno. Se dejan reposar un buen rato hasta que se enfríen.
  4. Usando las manos para que te resulte más fácil, se va quitando la piel poco a poco todo lo que no se come. Usando una tabla, córtalos en tiritas para que luego sean más fáciles de comer.
  5. Meter en la nevera con dos cucharadas grandes de aceite de oliva (al gusto) y ¡LISTO!

Como puedes ver, esta receta es muy sencilla y rápida de hacer. Tener pimientos asados en la nevera es todo un trucazo para este verano, un picoteo sano y buenísimo. Estos pimientos se pueden comer solos, con pan, como acompañamiento para un plato o incluso para completar un picho sencillo.

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