Croquetas de pollo

¿A quién no le gustan unas deliciosas croquetas de pollo caseras?

Está claro este es un plato estrella, lo que muchos no saben es el trabajo que estas llevan, no es una receta difícil, pero si hay que reconocer que lleva su tiempo. Sin embargo, es un tiempo bien aprovechado, ya que las croquetas se pueden congelar. Generalmente salen bastantes de una sola vez, por lo que te durarán mucho tiempo.

Que ingredientes necesitas…

Medio pollo

1 cebolla

Harina

Leche

Mantequilla

1 pastilla de avecrem (opcional)

Pan rallado

1 huevo

Preparación de la receta

1. Lo primero será cocinar el pollo y en este caso lo vamos a cocer. Yo recomiendo aprovechar el caldo para una sopa añadiendo unos pocos ingredientes más y así se aprovecha el pollo para hacer croquetas y el caldo para sopa. Puedes leer aquí la receta de sopa de pollo para saber que ingredientes añadir en la olla.

2. Mientras se hace el pollo, picar una cebolla y freírla en un dedo de aceite a fuego bajo hasta que se quede bien doradita.

3. Una vez tenemos el pollo bien cocido, se separa toda la carne del hueso aprovechándolo bien. Lo ideal es usar una picadora para que se quede bien desmenuzado. Puedes usar un cuchillo y picarlo bien aunque te llevará más tiempo.

A continuación, mezclarlo bien con la cebolla anteriormente frita.

4. El siguiente paso es el más laborioso, preparar la besamel. Ten en cuenta, que necesitamos que esta besamel sea más espesa que la que hacemos para pasta, por ejemplo.

Lo primero es echar en una olla, dos cucharadas grandes de mantequilla y 4 cucharadas grandes de harina. Comienza a remover bien en frío hasta que veas que se forma una masa (como bolitas) y está bien mezclada la harina con la mantequilla. Puedes usar un batidor de acero inoxidable para que te resulte más fácil.

Se enciende el fuego al mínimo y se agregan 4 vasos grandes de leche y el avecrem deshecho (opcional, aporta más sabor). Remover todo SIN PARAR, para evitar que se formen grumos. Cuando veas que empieza a estar homogéneo, echar el pollo mezclado anteriormente con la cebolla y seguir removiendo hasta conseguir una textura bastante espesa. Tener en cuenta que en cuanto se enfríe va a tener un aspecto todavía más espeso.

Importante: En el caso de que veas que se han formado grumos, pasa la batidora suavemente a baja potencia hasta que se disuelva bien. Esto no se suele hacer… pero es una solución para no tirar a la basura todo el trabajo.

5. Colocar la masa en un recipiente amplio, tapar y dejar reposar en la nevera hasta el día siguiente, de esta manera la masa se endurecerá un poco y a la hora de dar forma a las croquetas nos resultará más fácil.

6. Al día siguiente se debe preparar un huevo batido en un plato y pan rallado en otro. Con la ayuda de una cuchara, coger una cucharada de masa intentando que la forma sea la deseada, pasarla por huevo y a continuación por el pan rallado, rematando la forma con las manos. Para este paso, existen utensilios como esta croquetera.

Una vez tengas todas las croquetas hechas, puedes meterlas en el congelador, por ejemplo usando una croquetera para que no pierdan la forma, y estarán listas para cualquier momento. Tan solo tendrás que freírlas en un dedo de aceite bien caliente y disfrutarlas solas o con algún acompañamiento.

¡Espero que disfrutéis estas deliciosas croquetas caseras!

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